Donde más se separa del resto es en instituciones: 5 frente al 3,56 de los demás. Marca el máximo tanto en que España vote en referéndum entre monarquía y república (35) como en que el Rey pueda ser juzgado como cualquier ciudadano (36). El segundo bloque es fiscalidad, 4,2 frente a 2,98: da la puntuación máxima a que las rentas altas y las grandes empresas paguen muchos más impuestos, a un impuesto a las grandes fortunas y herencias, a que el Estado controle sectores como la energía o la banca y a crear una banca pública (4, 53, 5 y 54), y el mínimo a bajar impuestos aunque haya menos servicios públicos (6).
Queda por debajo de la media del resto en seguridad y justicia, 2,4 frente a 3,27: máximo desacuerdo con mantener la prisión permanente revisable (47), desacuerdo con endurecer las penas de los delitos graves, con dar más medios y poder a la policía y, como posición estimada, con el trabajo obligatorio de los presos (25, 27 y 48), y máximo acuerdo con reconocer y compensar a las víctimas de la dictadura (26). También en Europa y Mundo, 2,33 frente a 3,07: rechaza al máximo que las restricciones ambientales europeas perjudiquen a la economía (44) y queda en el punto medio sobre dar más poder a la Unión Europea y, como estimación, sobre que España pueda ignorar normas europeas (42 y 43).
En modelo social, medio ambiente, vivienda y empleo repite un patrón de máximos: políticas de igualdad, aborto legal y gratuito, matrimonio entre personas del mismo sexo y eutanasia (16, 17, 18 y 37); lucha climática aunque cueste dinero y prohibición de los toros (13 y 45); limitar por ley el alquiler, más pisos públicos y un impuesto a las viviendas vacías (22, 23 y 55); subir el salario mínimo y la semana de cuatro días (7 y 8). En esos bloques marca el 1 en la gestación subrogada, en que las nucleares sigan funcionando más allá del calendario de cierre, en endurecer las penas por ocupación y en que los sindicatos tengan demasiado poder (38, 15, 24 y 9).
Donde menos se distingue es en lengua e identidad (3 frente a 3), educación y sanidad (3,6 frente a 3,53) y pensiones (3,75 frente a 3,83), por respuestas de signo opuesto dentro de cada bloque: un 1 a que el castellano sea la única lengua obligatoria en la escuela y un 5 a que el catalán, el euskera y el gallego puedan seguir usándose en el Congreso (28 y 29); un 5 a reforzar la sanidad pública aunque suban los impuestos y un 1 a que los padres elijan qué contenidos estudian sus hijos (19 y 20); un 5 a revalorizar las pensiones con el IPC y un 1 a complementar la pensión con planes privados incentivados (31 y 34).
De sus 56 posiciones, 36 son a favor, 3 intermedias y 17 en contra, con 41 en los extremos; cuatro son estimadas. Coincide más con Sumar, un 96 %, y con Bildu, un 93 %, y menos con VOX, un 21 %.